lunes, 16 de junio de 2008

Capítulo 1.

1. “EL PRINCIPIO”

Todos los días nos vamos a dormir y por las mañanas
despertamos, sin problema alguno, sólo afectados quizá
por el cansancio o algún evento inquietante, es que
nuestro sueño se altera, así como las horas que
dormimos, a veces son más o menos que otras, pero al
amanecer siempre despertamos.
Alguna vez has pensado, en ese simple mecanismo
en tu cerebro, que regula tu habilidad de despertar al día
siguiente, ¿qué pasaría, si tuviera algún desperfecto? Qué
diferencia habría entre morir y dormir permanentemente
o vivir y soñar constantemente...
Ese es uno de los muchos pensamientos que rondan
mi mente, por las noches cuando no puedo o no quiero
dormir, cuando intento evitar el sueño o la pesadilla.
He leído acerca de los trastornos del sueño:
narcolepsia, insomnio, terrores nocturnos. Estos últimos
se parecen un poco a lo que he experimentado
últimamente.
En medio de mi sueño profundo sufro visiones,
vivencias, ideas que me hacen sentir inquieta, ya no me
gusta dormir como antes, de pronto me siento como
paralizada, siento que no puedo despertar pero a final de
cuentas lo logro y mi día comienza otra vez.
Debo reconocer que soy una “soñadora”, en mi caso
puedo presumir de no haber tenido sólo uno, sino
muchos sueños dentro de mi mente, con tantas ideas; a
veces me parece que ni al dormir puedo dejar de pensar.
Creo que fue entonces cuando comenzaron mis
trastornos de sueño, no recuerdo el momento con
exactitud, pero fue hace tiempo.

© Susana Silva "Café Toscana" Amarillo Editores 2008

Esta es la primera página impresa en el cuerpo de mi historia.
La inquietud constante por no conciliar el sueño, es uno de los disparadores principales para Susana, la protagonista, quien se cuestiona y da mil vueltas al origen de su problema. Dormir con la consecuencia de soñar,pagando el precio de una pesadilla cuando los sueños no resultan ser lo que esperábamos,análogamente con la vida y las consecuencias de no lograr nuestras metas.Tal vez la realidad pueda resultar hasta despreciable si el sentido de la persecución por nuestros ideales se acaba. Ese motor es el que debemos aceitar, es el mecanismo que mantiene íntegro a un ser humano y preserva la fortaleza de su alma.
Pero cuando el mecanismo falla, las consecuencias pueden ser fatales.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Esto si está chido. Darle a la banda un poco del texto, engolosinarlo con una degustación de este delicioso Café Toscana. El zombie morado y azafrán místico.

Café Toscana dijo...

Estimado Zombie:
Hay más, mucho más por venir,asiduo y entusiasta lector. Mi autora se empeña en hacerme socializar, y parece que es lo más indicado en mi caso, porque quiero estar en más bocas, ser leído cada vez por más ojos en búsqueda de liberar algunos sueños encerrados u olvidados.

George dijo...

hey!
está interesante ah... a veces a mi tambien me sucede, osea no puedo dormir, o tengo sueños extraños.

Fernando Bellón dijo...

Me sorprende la dimensión del insomnio en el mundo. Abarca a personas de un continente y de otro. Soy receptivo al tema de tu novela porque tmabién he sufrido alteraciones del sueño. Vencerlas me ha costado más de un año de introspección, de yoga y de observación del mundo con unos ojos menos legañosos.
He leído la entrevista que te hicieron en el periódico mejicano. Conocer la vida de un creador a veces le quita a uno las ganas de acercarse a sus obras. Contigo me ha sucedido al revés. He visto que se puede solicitar el libro por internet. Démosle tiempo al tiempo, y al final el Cafe Toscana llegará a mis manos. No sé si has leído la narración que colgué en la Red de Blogs y libros. Me gustaría que me hicieras un comentario. Es el resultado de una visita a una exposición de Paul Delvaux, un pintor que hace 10 años me impacto como al protagonista de mi historia.
Saludos y ánimo, chamaca.
(Por cierto, qué misterios tiene la lengua. El primer comentario se me escapa. Creo que no está escrito en español, sino en mexicano.