martes, 24 de junio de 2008

Conversemos ...

Ha sido un gran gusto para mí, leer sus nutridos comentarios y dialogar a partir de "Café Toscana sale del Blogset".
Próximamente anunciaré a las personas y propuestas que han cumplido con el perfil.

Hoy quiero seguir invitándolos al diálogo y para abrir el tema se me ocurre citar, siendo día 24, un fragmento de esa página dentro de mi numeración.

"... Todo me decía que no podía seguir adelante con Alex sin comprometerme a sus condiciones, y sabía que aceptarlas significaba declinar mis sueños.
Para qué entonces tanto esfuerzo, decisiones tomadas que ahora serían anuladas por aceptar una familia que aún no estaba preparada para tener."


Una de las situaciones planteadas en mi contexto, habla sobre las decisiones y renuncias que una mujer debe efectuar, para perseguir sus sueños como individuo o bien comprometerse con la institución básica de la sociedad, la familia.
¿Es sólo la mujer la que renuncia? ¿En qué momento nos olvidamos de nuestros sueños en la vida? Será cierto que los hacemos a un lado por comprometernos a una pareja, una familia, o no tenemos el valor para perseguirlos. ¿Se puede tener todo a la vez?

¿Qué piensas tú? Déjame leerte.

9 comentarios:

mafalda dijo...

.....

Vaya pues....

Doloroso es reconocer que no se puede tener todo en la vida.
El día que te leí (y quiero mencionar que te devoré en un sólo día) =le mencioné a tu escritora= lloré varias veces, me miré proyectada en Susana (el personaje femenino) en múltiples ocasiones. Desde ese día coloqué en una mesa mis prioridades, analicé si el camino que estaba pisando se había impregnado de mis sueños, y fue entonces que no los localicé (mis sueños).
La toma de decisiones es como el sentido común, pocos saben tomarlas/tener.
La mujer tiene un paradigma constante, entre hacer/tener, y el desarrollo intelectual y personal tienen un precio de soledad muy alto. Renunciar a algo en un momento específico, es una decisión que podría ser mala o buena. Pero la INTENCIÖN que genero esa decisión es lo que importa y le da el valor =a la decisión=. Aunque nuestra decisión haya sido mala, si la intención fue buena, entonces debemos perdonarnos y aceptarlo, vivir con eso.....

Mmmm, te dejo un correo para que escriba tu creadora y te promocione. Yo le enviaré a Gerardo un correo aparte para hablar a cerca de ti, pero estaría mucho mejor que tu escritora intentara comunicarse con él, a ver si considera que sea un candidato para un libro.

Gerardo Monroy
erathora@gmail.com


Su blog es el siguiente para que lo conozcas un poco:

http://erathora.blogspot.com

Mafalda

Café Toscana dijo...

Mafalda:
Sé que no sólo me has leído sino que te has impregnado de mí. Los paradigmas que a diario tenemos que romper, son muchas veces los límites que nosotros mismos nos imponemos.
Detrás de cada ladrillo derribado, se vislumbra un pedazo de sueño, pero no es fácil derrumbar estructuras, normas y convencionalismos. Mencionas algo muy importante, la INTENCIÓN, aunque a final de cuentas en cualquier negocio el resultado es lo que cuenta, a nivel humano la cosa cambia. Todos quisiéramos decidir sin equivocar, sin dañar, pero a veces aún motivados por una buena intención existen consecuencias irreversibles, no obstante cada día nos ofrece la posibilidad de reconciliarnos con nosotros mismos. Y si bien no se puede tenerlo todo, ser bien intencionados al menos nos permite obtener la integridad de nuestra persona.

Gracias por compartir.

Doctor Gurma dijo...

Mi querido libro, todos renunciamos de una u otra forma en determinados momentos, pero considero, sea de valía, volver por todo el botín. Valga lenguaje de corsario, pero mi perspectiva de la vida es así. Uno tiene batallas en donde no siempre se gana y hay que negociar a la hora de capitular, pero siempre tener la consigna de ir por todo. En la vida uno puede renunciar, ceder, hacer a un lado nuestros sueños, pero eso, a mi manera de pensar, es sólo un estado transitorio al que se le debe retomar. Y en el asunto de la pareja... NO! Tampoco hay que renunciar a cosa alguna por una pareja, porque en vez de florecer el amor, marchitará la ilusión. Se puede tener todo a la vez, pero no llegará todo al mismo tiempo. Paciencia, constancia, congruencia y consistencia, y la vida acabará por rendirse ante nosotros, mi querido libro. visita http://genionlibertad.blogspot.com y contesta la encuesta.
El zombie de Gurma Smith

Anónimo dijo...

A mi entender, Susana, los sueños no pueden determinar una vida, y si lo hacen, el soñador se arriesga a un fracaso estrepitoso. Hasta ahora la mujer era la que "renunciaba" al casarse, pero no a sus sueños, sino a sus realidades, a sus posibilidades de llegar a ser lo que le agradara y estuviera preparada a conseguir. Por eso sois ahora las mujeres las que hacéis más planteamientos morales en ese sentido. Y nos lleváis la delantera a los hombres, porque muchos de ellos, la mayoría me parece a mí, no se han enterado de que la mujer es una igual, y siguen comportándose como si fuera una subordinada. Eso es lo que más os "cabrea", como decimos en España.
Todavía no he recibido el libro, pero en cuanto llegue me pondré a llerlo, y luego se lo pasaré a mi mujer, que seguro que saca de él cosas diferentes a las mías.
Un cordial saludo
Fernando

Doctor Gurma dijo...

Fe de ratas... No, luego me dicen que escribo en mexicano. Corrijo. Fe de erratas. La invitaci{on es al blog: http://genioenlibertad.blogspot.com

Un abrazo a todos los lectores de Café Toscana y una cordial felicitación a su autora por tan buen blog y tan dignos comentaristas del mismo. Todo por supuesto gracias al libro maravilloso que nos une. Chau

Fernando dijo...

Uff... menuda cuestión. Creo que mi forma de pensar ya está expuesta por otros comentaristas, como Gurma. No se puede tener todo al mismo tiempo; pero la vida es una elección constante, y no siempre se avanza en el mismo sentido, o no siempre se puede avanzar. A veces hay que detenerse, renunciar, ceder; pero eso no significa que esa parada, esa renuncia o esa cesión sean permanentes, para siempre. A veces se retrocede para tomar fuerzas.
Los sueños son peligrosos: se corre el riesgo de hacerlos realidad. Las aspiraciones bien maduradas, las pasiones racionales nunca se agotan y complacen por entero.
Por último, decir que una relación que implique condiciones excesivas o que obligue per se a duras renuncias, no merece la pena.
Un saludo, Susana.

Café Toscana dijo...

Dr.Gurma:
Gracias por tus palabras, siempre he pensado que una buena taza de café en un ambiente como el de Café Toscana, invita a la plática, a la tertulia para mis amigos españoles.
A veces necesitamos un café que nos "despierte" en todo sentido, buscamos lucidez para salir al encuentro de nuestros momentos o nuestras batallas y percibir también cuando la vida se nos empieza a rendir dejando ver parte del botín o del tesoro que no siempre son fáciles de reconocer.

Yo-jo yo-jo por los piratas ;)

Café Toscana dijo...

Fernando:
Gracias por tu opinión. Estoy de acuerdo con que a las mujeres les cabrea ser subestimadas. Pero algo que me cabrea a mí, es contemplar que la sociedad no puede despojarse de la absurda preconcepción en contra de las mujeres, aunque son ellas principalmente quienes establecen las bases y criterios de educación, de los que sin embargo son víctimas, creo que los hombres no son los únicos que deben empezar a cambiar.

Pronto me tendrás en tus manos,déjame saber cuándo. Dice mi autora que próximamente se hará una presentación de las personas y los blogs que se comprometieron a tomar un Café Toscana salido del Blogset.

Café Toscana dijo...

Fernando el "pirata":
Sigue la canción de yo-jo, yo-jo ... Solo así se me ocurre darle la correcta bienvenida a un pirata que se ostenta incluso con parche en el ojo.
Dicen que "para atrás ni para tomar impulso", pero yo estoy de acuerdo contigo, es muy cierto que a veces se retrocede para tomar fuerzas. La persecución de nuestros sueños a veces nos debilita, o nos hace vulnerables corriendo siempre el riesgo de que se conviertan en realidad, por lo cual, sí, hay que madurarlos, racionalizarlos debidamente, porque el motor de la perseverancia una vez encendido, no se debe apagar.

Saludos hasta los mares piratas de España