martes, 3 de junio de 2008

Cuéntame tus sueños


La curiosidad me mata, te he hablado de mis sueños y de mis recuerdos del futuro. Y si ya me leíste me conoces de portada a contraportada.
Puedo preguntarte ¿qué es lo que sueñas tú? Si al leerme pudiste despertar algún sueño olvidado.
Alguien me dijo hoy que logré tocar su alma, por ello, el existir cobra un nuevo valor para mí.
Con tu lectura me conviertes en realidad, soy porque me lees y al leerte vuelvo a ser.

6 comentarios:

George dijo...

Tengo tantos que termino escondiendolos debajo de mis almohadas, y cuando llega visita que quiere pasar la noche en casa, le dejo utilizar mis almohadas y terminana soñando las cosas queyo sueño, a veces compartimos los sueños, osea, yo lo comienzo y mi invitada es la que lo termina, generlamente con un grito, pero no de susto, sino de sorpresa "carajo, no sabía que soñaras esas cosas" me dice y yo le digo que no le haga mucho caso a los sueños porque luego va terminar distrayéndose de a vida y lo más probable es que termine volviendose adicta al café, como yo.

Pero, ¿en qué iba?, ah si, los sueños, por dónde comenzar....

Café Toscana dijo...

¡¡¡Un valiente que comparte sus sueños no sólo con su almohada!!! Qué maravilla cuando descubres a alguien que puede compartirlos, o continúa los sueños que tú lo invitas a soñar, sea por un instante o por una vida. Los sueños me saben a café, con helado de pistache, perfumados con el aroma del mar...
¿Por dónde comenzar? la vigilia que te provoca esa adicción al café es un buen comienzo, para soñar hay que despertar primero.

Juan de Lobos dijo...

Yo sueño que sueño con un Lobo que sueña con ser hombre que a su vez sueña con ser Lobo.

Son Caminos difíciles esos de los sueños, caminos sin serlo.

Café Toscana dijo...

Un hombre que emite aullidos a través de sus letras, o tal vez un lobo que intenta comportarse como un hombre, de cualquier manera intrigante.

Cierto lo que dices sobre los sueños, proyecciones del alma que no son ni siquiera un camino pero nacen como un deseo.

Anónimo dijo...

Es tan hermoso que un libro pida comentar sobre los sueños, porque tu, libro querido eres un maravilloso sueño materializado. Particularmente y ya entrados en esto de despojarme del último taparrabo intelectual, puedo compartirte que sueño con ser papá alguna vez, y creí que mis cuentos y mis canciones, que mi poesía incipiente y mis dibujos eran pequeños ensayos de paternidad. Que mi Schnauzer gigante y mis peces lo eran también, que mi apiario completo era una manera de ejercer paternidad. Pero cada cosa tiene un motivo y nada de estas maravillas con las que convivo cotidianamente son ensayos. Son mi sprimeros hijos que han sabido darme satisfacciones, preocupaciones y hasta dolores de cabeza. Engendrar un hijo de mi carne y sangre para que fluya como mi perra Goya, como mis abejas, como mis textos y mis canciones lo han hecho en los últimos quince años y con la convicción de aficionado más que de profesional, será todo un reto que quiero soñar y llevar a la realidad más tangible y palpable como lo eres tu, querido libro. EL ZOMBIE

Café Toscana dijo...

Zombie:
Cada sueño llega en su momento ni antes ni después, hoy lo sé ...

Gracias por compartirlo