"Las personas que hacen que este mundo se mueva tienen en común esta misma sensación de urgencia, quienes poseen un sentido de la importancia de iniciar el trabajo de inmediato."
Es triste escuchar que una vida se termina abruptamente por algún evento inesperado o por el simple azar de encontrarse en el lugar no indicado en el momento justo.
Mas allá del pesar que la pérdida le provoca a la familia y amigos en duelo, habría que preguntarse cuántos proyectos fueron interrumpidos sin llegarse a cumplir o siquiera despegar.
La pregunta es: ¿Qué harías si tuvieras los días contados?
Si desde hoy supieras cuál será el día de tu muerte, seguramente generarías un inventario de prioridades para evaluar en función del tiempo cuáles proyectos podrías cumplir o no, los que van primero, los que implican mayor esfuerzo y aquelos de los cuales no podrías prescindir.
Es cierto que no conocemos el cuándo y muchas veces no hemos contemplado el cómo pero nadie tiene la vida comprada. Miles de eventos inesperados pueden arrebatarnos la posibilidad de cumplir los sueños para los cuales pensamos siempre habrá tiempo después, en un mejor momento.
En Café Toscana se realizan cada uno de los sueños de Susana, el espíritu del personaje principal está invadido de un absoluto sentido de urgencia, su decisión por construir cada sueño se ha trazado con voluntad firme y total intención.
¿No sería mejor ir viviendo cada día con el reconocimiento pleno de que nuestro tiempo en este mundo es finito?
Desarrollar un sentido de urgencia es un mecanismo que el ser humano requiere, los sueños no pueden postergarse, la vida se construye a cada instante porque el mañana y el ayer no existen.