Bienvenido 2009

Hace poco más de un año nací, saliendo a la luz pública en un momento muy significativo dentro de la existencia de mi autora, según palabras de Julieta Lujambio en la cuarta de forros de mi primera edición, muy acertadas por cierto considerando su participación desde el momento en que mi condición era aún la de manuscrito.

A lo largo de este 2008, muchas puertas se me abrieron y el resultado, me enorgullece decirlo, ha permitido la difusión total de mi primera edición.

La noticia es que vamos por la segunda con un nuevo rostro:

ACTUALIZACIÓN: LA PORTADA QUE ANTES SE MOSTRABA YA NO SERÁ LA DEFINITIVA

Gracias a cada una de las personas que confió en mí, a cada lector por la oportunidad concedida, a todos y a ti por estar leyéndome.

Hoy tengo la certeza de que los sueños sí pueden cumplirse...




Un brindis por lo que 2008 nos regaló y otro por los maravillosos recuerdos del futuro 2009 que hoy llegan a mi memoria.

Feliz Navidad

Cada Navidad nos brinda la oportunidad de atesorar los recuerdos del pasado. Los ingredientes salpican la mente con imágenes y sensaciones, regresiones a otras épocas contemplando nuestro reflejo en los que empiezan a forjar su propios recuerdos. La canela abrazando las frutas del ponche tradicional perfuman el ambiente, contenidos en el jarro que despide aromas de infancia. La nostalagia es fuerte y profunda, hay que beberle de a poco, soltar el jarro después de unos sorbitos porque es arma de doble filo marcando ciclos y etapas definitivos, con principios y finales inmutables cargados de melancolía.
Mirar atrás nos pone de espalda al futuro permitiendo que el presente nos tome por sorpresa. Por eso la idea de recordar el futuro me resulta tan grata, es una invitación a llevar a cabo con un sentido de urgencia todos los sueños almacenados a lo largo de tantas navidades.
Los proyectos iniciados y planeados con la mejor y mayor intención van sepultándose con la difícil y rutinaria carga de todos los días, la voluntad mermada apenas nos da para sobrevivir.
La energía que provocan los sueños es el combustible del ser humano, hay que descubrir cuánta fuerza genera esa capacidad interior si logramos enfocarla adecuadamente. Será justo entonces depositar la nostalgia de todas las navidades pasadas en el caldero de los sueños para transformar cada idea incumplida, cada silencio desperdiciado en el principio de una realidad colmada del futuro que al fin construyamos, el que elegimos y deseamos recordar.

Una tarea Pendiente


Me la ha dejado Exenio un amigo blogger acompañada de un premio, el cual agradezco mucho.

Me pidió compartir seis valores importantes y otros seis no importantes.

Empezaré definiendo lo que valor significa para mí, y sin ir más allá y entrar en discusiones filosóficas atenderé al recurso primario de un libro, otro libro: el diccionario, que define al valor como la calidad que constituye una cosa digna de estimación ó aprecio. Con lo cual tendré que simplificar la tarea mi querido Exenio, pues creo que si la definición de un valor radica en su calidad de ser estimable o apreciado, no puedo referirme a ninguno de ellos como no importante. No obstante sí puedo listar los 6 más importantes para mí comenzando al igual que tú con:

  1. CONSTANCIA. Reconozco que de no haber existido este primero, tal vez nunca hubiera derramado mis palabras sobre cada página que conforma esta historia. La constancia se reviste de tal profundidad que le permite a un niño habituarse a la tarea diaria que lo convertirá en un hombre responsable en el futuro y le revela al corazón que un beso antes de dormir, le compensará a mamá todos sus esfuerzos, una perfecta imagen que nos lleva a la gratitud.

  2. GRATITUD. Un valor primordial que el ser humano debería tener impreso en las entrañas, yo lo tengo en las primeras páginas entre las dedicatorias y los agradecimientos, y aún en la primera página en blanco, en donde muchos han solicitado su nombre grabado, allí van plasmados los pensamientos que se convierten en el agradecimiento de una oportunidad, la de ser leído por sus ávidas miradas.


  3. El valor de la HONESTIDAD. Para muchos un valor obsoleto a veces incluso sobrestimado, para mí el tesoro de la dignidad humana, la base para construir cualquier relación y de no existir destruirla. Un valor que se apoya en la verdad y la justicia, en la buena fe y en la congruencia de decir lo que se es y lo que se hace, asumiendo implicaciones y consecuencias, definiendo las reglas del juego sin hacer trampa. Sin embargo en toda historia existe siempre algún personaje que olvida este valor, y yo no soy la excepción, qué sería si no de los escritores, qué complicaciones a la trama o giros en la historia podrían suceder si los personajes fueran siempre escrupulosos y sinceros. Hay que echar mano de la vida real para retratar el cinismo de algunos que olvidan por completo el sentido de la palabra honestidad.


  4. PERSEVERANCIA. Que no vaya a confundirse con el primero, pues una es la gota de agua que cae día a día y perfora una roca, otra es la meta a seguir que con una base de constancia podrá alcanzarse, pero con un enfoque, dirección y perspectiva. Con todo el entendimiento de lo que se busca y se consigue. No se tropieza con ello, se alcanza, se logra. Podría llamársele también el valor de soñar, pues delimita el camino que se trazará para cumplir los sueños. Esos sueños que flotan y emergen dentro de mi historia, serían simples ideas de no apoyarse en el valor que implica la perseverancia para cumplirlos.


  5. EMPATÍA. El que logra comprender a los demás delante del espejo de los otros, tomando un rostro y circunstancias ajenos a los suyos, podrá escuchar y finalmente abrirse al entendimiento. El que es empático aprende a ser tolerante, vislumbra los beneficios de la diversidad y deja de formarse juicios para admitir nuevas posibilidades, se desarrolla y crece con los demás.


  6. INOCENCIA. Un valor atribuido a los más pequeños, a la eterna esperanza del ser humano: la niñez. Al pasar de los años renunciamos a la inocencia, dejamos atrás la capacidad de sorprendernos con cada instante que la vida nos regala. Nos salpica de lluvia sin permitirle refrescarnos, nos ilumina de sol aún cuando elegimos permanecer en la oscuridad, sorprende nuestros instintos dormidos que se resisten al vulnerable retorno a la inocencia. La vivencia de una constante evolución implica establecer un punto de inicio, un renacimiento a la inocencia con la conciencia y aceptación de su absoluta necesidad para desatar los sueños y liberar el alma.

Los aromas de Café Toscana

Los aromas de la época se perciben ya en Café Toscana, muy intensos la canela y la nuez moscada flotan en el ambiente consintiendo a los clientes con la más deliciosa rebanada de pastel navideño.

Algunos clientes entran atraídos simplemente por el aroma, pero ya con una taza de espresso y una rebanada del pastel que se enriquece de colores y sabores, los sueños empiezan a aflorar.

La época navideña está llena de nostalgia, de recuerdos que suelen enfocarse en nuestro pasado más allá de los de nuestro futuro, los cuales a mí me parecen mucho más interesantes.

Hoy mis recuerdos del futuro me hablan de mi próxima Segunda edición a un año de haber nacido, y poco menos de haber iniciado carrera en la oferta del mundo editorial.

Se han librado obstáculos y dificultades, pero sobre todo se ha trabajado mucho, empeño y esfuerzo me han traído hasta aquí.

Su compañía es la que me permite seguir creciendo, gracias por las recomendaciones, también por el interés y el apoyo que me brindan con sus comentarios.

Con gran satisfacción puedo decir que aún sigo soñando.



Un salto al vacío existencial

Entre tazas de café y sueños, empecé a construir hace muchos años ya, un Café virtual que se parecía mucho al Café Toscana real que siempre ...