Mirar atrás nos pone de espalda al futuro permitiendo que el presente nos tome por sorpresa. Por eso la idea de recordar el futuro me resulta tan grata, es una invitación a llevar a cabo con un sentido de urgencia todos los sueños almacenados a lo largo de tantas navidades.
Los proyectos iniciados y planeados con la mejor y mayor intención van sepultándose con la difícil y rutinaria carga de todos los días, la voluntad mermada apenas nos da para sobrevivir.
La energía que provocan los sueños es el combustible del ser humano, hay que descubrir cuánta fuerza genera esa capacidad interior si logramos enfocarla adecuadamente. Será justo entonces depositar la nostalgia de todas las navidades pasadas en el caldero de los sueños para transformar cada idea incumplida, cada silencio desperdiciado en el principio de una realidad colmada del futuro que al fin construyamos, el que elegimos y deseamos recordar.
8 comentarios:
Como bien dices en tu interior, mirar hacia atrás es una buena forma de encontrar el mejor de los futuros.
¡Feliz Navidad!
Pues imagínate si leer un turco nos recuerda el futuro, qué nos regalará beber un delicioso ponche navideño, un saludo afectuoso.
Café en la cama hasta las dos de la tarde... mmm !!!
¿Ponche no? También se vale pedir ponche en Café Toscana, sólo en Navidad :-)
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