Por mi mente pasaron muchas opciones sin lograr encontrar “el valor” de abandonar mi existencia. Ahora sé que el valor era lo necesario para enfrentar mi realidad, sin embargo hubo veces en las que no logré conseguirlo, porque reconozco que en mi historia hay momentos de gran debilidad y cobardía.
Pensé en morir de manera real, aunque después, sólo para conciliar mi aceptación de seguir viviendo, encontré una alternativa: morir virtualmente.
Puede sonar increíble, ilógico, pero no cuando se está al borde del límite.
El dolor es tan fuerte que imposibilita pensar con claridad, partiendo el corazón, acompañado de la sensación de la cabeza a punto de estallar; sobrepasa a la razón que intenta desaparecer porque no se puede aceptar la realidad existente. Así es como surgen las ideas menos convencionales."
© Fragmento de "Sonidos bajo el agua" por Susana Silva.

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