Mi rostro

Este soy yo, en las manos de mi autora, no quiero ser presuntuoso, pero creo que mi rostro es bellísimo.
El sábado pasado al fin logré estar en manos y oídos de muchos, gracias por haberme acompañado, esta es toda una aventura que inicia para mí.
Inmiscuirme en los sitios favoritos de mis lectores, y mirar sus rostros mientras me leen, es una emoción incomparable. Debo insistir en la advertencia que hicieron, Mónica Soto mi editora, Juan de Lobos mi prologuista y desde luego Susana Silva mi autora, al presentarme; es importante que me lean y no se detengan hasta llegar al capítulo 11. Después de allí, les prometo que me verán desde una perspectiva totalmente diferente.
Sí, lo confieso, soy enigmático ... ¿a quién le gusta ser predecible?
Y ahora solo me queda repetir una frase de buen augurio para empezar con el pie derecho: In bocca al lupo ... Crepi!
Comentarios
¿cómo lo harás?
Es cierto, tuviste padrinos de lujo, y te acompañó mucha gente, poco a poco iras creciendo, lo sé.
Aún antes de eso, disfruté la taza de café aromatizado con soledad crónica que sus páginas me habían ofrecido. Y debo reconocerlo, me arrancaron uno que otro suspiro porque son sabores que conozco bien.
Mis felicitaciones para la autora, maravillosa persona y mejor escritora. Frases como esa de "ocho horas para trabajar, una para comer y ninguna para soñar" se van a quedar para siempre en mi memoria. Excelente trabajo. Espero que en breve tengamos algo más de ti, Susy.
Saludos
Edgar.