domingo, 7 de marzo de 2010

Mi agradecimiento a Toño Esquinca

A veces sólo es cuestión de tiempo para que la vida nos lleve justo al sitio que nos permitirá entregar el precioso regalo del agradecimiento.

Hace más de un año, mi autora empezó a promocionarme a través de los medios y llevó ejemplares míos a diferentes radiodifusoras, no siempre se obtienen respuestas positivas pero en algunos casos como en el de Toño Esquinca incluso recibimos una recomendación al aire.
Sin embargo nunca tuve la oportunidad de agradecerle, mi autora no logró localizarlo por teléfono y nunca supo si a través del email enviado fue posible.

Los eventos necesarios sucedieron para darme al fin la oportunidad de acercarme a Toño Esquinca, quien ahora estrena los mayores ratings de audiencia en su nueva casa Alfa Radio.
Como padrino del lanzamiento de una nueva carrera LANCE en la Escuela Bancaria y Comercial en donde ahora mi autora participa formando parte del cuerpo docente, Toño Esquinca asistió al evento inaugural para comunicar un mensaje de invitación y bienvenida a los futuros comunicadores que opten por estudiar dicha carrera.

Previo a su presentación, Toño aceptó amablemente una entrevista con mi autora y francamente conocerle se convirtió en una importante experiencia para ella.


Recibir el reconocimiento de este importante comunicador como un lector satisfecho y además contento, tal vez hasta un poco orgulloso de verme seguir creciendo ahora con mi nueva edición, fue algo muy especial.

Un enfático y profundo agradecimiento de corazón, al fin pudo entregarse a una persona que si bien a través del radio logra contagiar de alegría, buena vibra y ganas de soñar con un desborde impresionante de carisma, de frente va mucho más allá con una sonrisa espontánea y una mirada llena de luz que comunica las palabras de su corazón.

Es un honor y un gran orgullo contar a Toño Esquinca entre uno de los soñadores que continúan reconquistando sus sueños en Café Toscana.

3 comentarios:

Fernando dijo...

Cómo se disfrutan esos momentos, tan peleados y costosos.
Y es que un libro con tanto corazón no merece menos.

Café Toscana dijo...

Puro corazón, y los que hablamos a través de él nos entendemos bien, ¿no es así mi querido Fer?

Fernando dijo...

Lo es, sin duda.
Aunque, como bien sabes, soy de los que opina que el corazón debe acaparar todo el calor (incluído el que emana el café), manteniendo la cabeza fría.