domingo, 4 de noviembre de 2007

Ven a tomar un café ...


Nada me daría más gusto que saber lo que opinas de mí, debo aclarar que mi voz es la de la autora, pero al hablar contigo soy el libro que leíste.
Si hay algo que quieras compartir en este espacio, hoy seré yo quien te lea a ti. Esta puerta de Café Toscana está abierta siempre para los amigos que me han leído.

3 comentarios:

Juan de Lobos dijo...

No quiero decir demasiado, me aterra el ser quien inicie la controversia.
Te puedo decir que eres un magnífico libro, con dos o tres vueltas de tuerca muy interesantes y por demás adecuadas. Te han cuidado mucho para que compartas tus palabras con los futuros lectores. Simplemente te puedo augurar lo mejor.

Anónimo dijo...

Eres realmente impredecible. Muy interesante. Tienes la capacidad de atrapar al más ingenuo lector como al más crítico.

Deseo que seas el primogénito de una descendencia enorme, porque eres no sólo la realización de un sueño, también eres el reflejo del ser de una gran mujer

Felicidades por tu existencia.

Anónimo dijo...

Sólo para completar el comentario anterior...

Tu lectura fue muy agradable, pero es más agradable que hayas llegado en estos momentos no sólo a la vida de tu autora, también a la de aquellas personas que hemos aprendido a quererla.


Gabriela Vivar